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UshuaiaSabado 23.10.2021

Alejandro Rojo Vivot: La Farsa

Por:  Alejandro Rojo Vivot
“El caso innegable de formación del chiste en lo inconsciente es aquel en que se trata de chistes al servicio de tendencias inconscientes o reforzadas por lo inconsciente; esto es, en la mayoría de los chistes ʻcínicosʼ.
(Sigmund Freud (1856-1939). El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Tomo I. Páginas 1129 y 1130. Madrid, España. 1973.
 

RECORDANDO

En el antiguo arte escénico la farsa fue un recurso frecuentemente empleado, aún en tramas dramáticas. Actualmente sigue vigente aunque es relativamente menos empleado.

Su etimología nos remite a un relleno, algo que está en el interior pero que, de alguna manera se visualiza o intuye, pero que siempre se busca que sobresalga como herramienta crítica.

El farsante es quien engaña expresando, actuando, etcétera, lo que no es; en algunos casos muy particulares poco a poco se puede convencer de que su ficción es verdad o, por lo menos, lo vive como tal.
Siempre busca un rédito de algún tipo como, por caso, procurando adherentes, a la manera de algunas campañas electorales con intervenciones similares a las que eran frecuentemente interpretadas por los capocómicos y vedetes trajeadas con plumas que siempre comenzaban bajando una extensa escalera rodeada de personajes bastantes peculiares.

Con asiduidad son de corto aliento pues pronto la realidad dejará en evidencia lo que no es o lo que nunca se cumplirá.

Cabe recordar que en algunos pocos países se siguen representando bajo distintas denominaciones como, por ejemplo, “Teatro de Revistas”, el británico “Music Hall”y el parisino “Cabaré”, pues bastantes políticos las han superado con sus intervenciones gritonas, con erráticos discursos con citas históricas y literarias erradas, mentiras presentadas como verdades que pocos creen, autoelogios permanentes, muletillas reiteradas hasta el hartazgo de públicos aburridos y aplaudidores rentados, etcétera.

Por supuesto que también son muchos los políticos honestos y los electores que saben inteligentemente diferenciar.

 
CON ALGÚN DETALLE

A la farsa también la podemos encontrar, por caso, en ciertos los hombres públicos que falsean sus antecedentes académicos como el Vicepresidente del Uruguay, Raúl Fernando Sendic (Frente Amplio): “El error fue haber dejado que se pusiera un licenciado delante de mi nombre”. (1) Meses después renunció al cargo envuelto en un escándalo de corrupción. (2)
 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Tambiénfarsantes se denominaban a los actores que recorrían pueblos haciendo divertir a los pobladores, cuando no existían otros entretenimientos en zonas alejadas de los grandes centros urbanos.

A mediados del Siglo VI a. C. y en el Siglo V a. C. los griegos desarrollaron las comedias megarenses, por ser originarias de la ciudad Megara, cuyos cultores principales y de gran éxito fueron, entre otros, Susarión, (Siglo VI a.C.) Formis (Formo) (Siglo VI a.C.- Siglo C a.C.) y Epicarmo, (540 a.C.-450 a.C.) que criticaron severamente a los gobernantes y otros políticos, aún a riesgo de sus propias vidas.
 

AÚN HOY EN DÍA

Aún en el Siglo XXI hay quienes que, al menos, con simplismo político menoscaban a los que piensan distinto en algunas cuestiones: gorilas, quedados en el tiempo, advenedizos, retrógrados, acomodaticios, vividores de los dineros públicos aportados por los contribuyentes, etcétera.

Los que postulan el pensamiento único lejos están, por caso, de la diversidad y la libertad.
Cabe recordar que su antecesor notable fue la Comedia antigua, siendo su principal exponente el genialAristófanes (444 a. C.- 385 a. C.).

Con frecuencia a las farsas se las explica como que son solamente una promesa de campaña, poniendo en juego la estrategia de decir únicamente lo políticamente correcto, argumentando que una cosaes la vida privada y otra muy distinta la vida pública; de lo que se trata es de subsistir políticamente recorriendo el doble estándar, con cintura política, etcétera.
 

SOBRE EL ESCENARIO

En las farsas teatrales y operísticas se pone especial énfasis en lo que aparenta ser y no lo es o cuando fácilmente los personajes acomodan sus opiniones según las circunstancias.

De lo antedicho surge claramente que la farsa es un adecuado andamiaje para montar el humor político.
Desde luego que en toda farsa es necesaria la aceptación de que es posible lo que se imagina o se presenta; de alguna manera la complicidad del público o electores para que el efecto se desarrolle. Cuando busca la risa es más necesaria aún.

Cabe recordar que, a veces, en las ficciones el personaje aparenta ser un probo y coherente político, de los muchos que realmente existen, que al ser presentado en ámbitos muy distintos sus peripecias para mantenerse también pueden suscitar un efecto risible por las cervantinas batallas contra los molinos de viento.
 
EN SÍNTESIS
Aldous Leonard Huxley(1894-1963):“En la vida real, la farsa existe únicamente para los espectadores, nunca para los actores”.
 
REFERENCIAS
1) No me digan licenciado. Editorial. El País. Montevideo, Uruguay. Septiembre de 2016.
2) Las consecuencias de la renuncia de Sendic: lo que se sabe hasta ahora. El Observador. Montevideo, Uruguay. 11 de septiembre de 2017.
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