Sáb. 31.10.2020
Opinión  |  1 de Mar. 2020

sobre discursos

El mensaje de Melella: De la hipocresía a la falta de anuncios concretos

Por: 94diez
prensa GOBTDF
Foto prensa GOBTDF
El discurso del gobernador Gustavo Melella ante la Legislatura estuvo tan cargado de hipocresía, como de potenciales y de un mirar para atrás que preocupa, si se transforma en una política de Estado.

Hipocresía porque asegura estar preocupado por el salario de los trabajadores estatales y de los jubilados, pero nada dice de la clase política, en menos de 90 días, tuvo un aumento del 121%.

Hipocresía, porque defenestra los sistemas contables que encontró al asumir y nada dice de los que reemplazó por otros, que de exprofeso impiden el control del Tribunal de Cuentas. Hoy, hay más de 1600 expedientes de compras y licitaciones que no fueron auditados por el Órgano de Control.

Hipocresía, porque reflota la idea de una empresa hidrocarburífera estatal, sin contar que ese proyecto, llamado HIFUSA, ya fracasó por actos de corrupción de los funcionarios mopofistas de ese entonces, los mismos que hoy, son sus aliados de Gobierno.  

Los potenciales llenaron el discurso de Melella. "Vamos a hacer", "tenemos proyectos", "estamos evaluando", "queremos hacer".  Todos frutos, de la política de llegar y desarmar todo, de paralizar todo, con el pretexto de controlar lo que hizo el Gobierno anterior. Antifaz en el que se enconde la incapacidad de gobernar, de creer que es lo mismo gobernar una municipalidad que una provincia.

Melella, destinó gran parte de su discurso a mirar para atrás. Como una forma de prevenir su fracaso, gastó preciosos minutos de su alocución a la tan mentada "herencia recibida".

En su tedioso discurrir, ante los bostezos y whatsapeadas de sus funcionarios, Melella detalló los supuestos errores de la gestión Bertone. Tan detallados y enumerados que más que un discurso político se asemejó a un informe de inteligencia policial.

Es normal que un gobernante que asume detalle su punto de partida, Alberto Fernández le dedicó 10 minutos, sobre 90 totales, a describir la catástrofe macrista. Lo que inquieta es que nuestro Gobernador haya dedicado casi la totalidad de su discurso en relatar el pasado, sin decidir nada, o casi nada del futuro, y mucho más si éste accionar se convierte en política de Estado.