Jue. 13.12.2018
Yo informo  |  3 de Ago. 2018

"El camino hacia la real libertad de la mujer es irreversible"

Por: Laura Avila, Secretaria de la Mujer Municipalidad de Ushuaia
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Queremos expresar públicamente la preocupación que genera que la discusión sobre la interrupción voluntaria del embarazo, sea aprovechada para dirigirse de manera violenta contra la mujer, atentando contra su libertad y el derecho a decidir sobre su vida, su presente, su futuro y sobre su propio cuerpo.

Hemos podido observar una minoría que siente goce, se jacta y amenaza permanentemente con desatender en la salud a una mujer vulnerada y víctima de un aborto clandestino.

Insisten en cosificar a la mujer, tratarla como si fuera un objeto dentro de la sociedad, aseverando en la idea que sobre nosotras pesan “mandatos sociales preestablecidos” que dictan lo que debemos ser. Buscan permanentemente construir posverdad, para confundir a la sociedad escondiendo lo que realmente quieren: que sigan influyendo sobre las mujeres conceptos que son inquisitorios y medievales. Muestran muchos de ellos ignorancia, malicia, o ambas.

El Grupo de Trabajo de la ONU sobre discriminación contra la mujer en la legislación y la práctica ha expresado que penalizar la interrupción del embarazo instrumentaliza los cuerpos de las mujeres, niega su autonomía y pone en peligro sus vidas y su salud.

En el mismo sentido, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, también de la ONU, ha concluido que las violaciones al derecho a la salud así como a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres son formas de violencia de género que pueden constituir tortura o trato cruel, inhumano o degradante, y ha identificado las normas sociales que subyacen a la criminalización del aborto, como aquellas que imponen roles de género o castigan lo que se considera un comportamiento femenino inaceptable, como una de las causas de la violencia de género.

Por eso insistimos que en la discusión actual de la Interrupción del embarazo lo central es la salud de la mujer, su autonomía y su libertad. Para garantizar el acceso a los servicios de salud en condiciones de igualdad, dignidad y seguridad para todas las mujeres.

Deben dejarse de lado los intereses personales y en algunos casos, la hipocresía. Sabemos bien, muy bien, que el comportamiento privado, y en algunos casos, profesional e institucional de varios dista mucho de lo que expresan públicamente.

Es hoy, es ahora, podemos lograr que dejen de morir mujeres en nuestro país,  y que miles de ellas dejen de ser perseguidas y arrojadas a las garras de la clandestinidad.

Y a ellas... a no aflojar, a insistir. Será Ley más temprano que tarde, porque el camino hacia la real libertad de la mujer es irreversible.